CONFINAMIENTO. DÍA 12

¡Ahora sí! Ahora sí que sí. Ya estoy sincronizado con las autoridades en lo referente al computo de días encerrado. Me siento reconfortado.

CONFINAMIENTO. DÍA 11.

Me voy a saltar este día para que mi conteo de días coincida con el oficial. ¿No sé saltaron en Microsoft el Windows 9? Pues yo también. ¡Ea!

CONFINAMIENTO. DÍA 10.

Me parece que he conseguido que mis padres no vayan a comprar a más de 1000m. Salen muy protegidos a la calle y regresan enseguida, pero las noticias sobre los contagios que dan en los “partes” de guerra me intranquilizan.

No me intranquilizan tanto las noticias sobre la propagación de la enfermedad como las referentes a la falta de equipamientos y establecimientos sanitarios.

Sé que en caso de guerra la economía se adapta y las industrias que antes fabricaban, por ejemplo tornillos, empiezan a fabricar proyectiles. ¿Pero tenemos fábricas en España con esa capacidad de adaptación?

Dicen que sí, pero las imágenes de aviones llegando desde China cargados de mascarillas y las gestiones de compras en el mercado exterior, anunciadas como grandes logros, por los trompeteros de cada administración me hace dudar de ello.

Don Amancio Ortega ¿Tiene fabricas en territorio español? ¿O lo produce todo en el sudeste asiático? Se oye mucho sobre sus donaciones y aviones fletados, pero no he oído nada de que sus factorías españolas estén produciendo batas, mascarillas y vestuario sanitario.

Estas son las cosas por las que me desapegué de la izquierda. Tanto músculo para unas cosas y tan poco para otras. Antes de la crisis ya teníamos un borrador de la ley del “sólo sí es sí” pero la derogación de la reforma laboral feudal que tenemos, y que tanto nos prometieron, para más adelante sí eso.

Parece que tenemos todo tipo de iniciativas para fabricar respiradores y material sanitario, además de medicamentos para autoabastecernos y eso me anima. Confío que tras la crisis seamos menos proclives a deslocalizar fábricas y a invertir en I+D. Pero esto es España y ya saben: “¡Qué inventen otros!”

CONFINAMIENTO. DÍA 9.

Parece que voy un día retrasado con la cuenta oficial en lo que al confinamiento se refiere.

He tenido trabajo y me he entretenido.

Mis padres me preocupan. No sé si entienden las instrucciones de las autoridades. Mi padre con 84 años y mi madre con 78 no deberían salir de casa. Pero se empeñan a ir a comprar a las tiendas que más les gustan al quinto pino, teniendo de todo a menos de 200m.

Me he ofrecido a comprar yo pero no quieren. Me dejan comprar bebida, conservas y cosas así pero la carne, el pescado y las verduras han de hacerlo ellos. ¡Joder! Vivieron la posguerra y ahora ¿no pueden bajar el nivel de vida comprando pescado congelado y carne de menor calidad?

¿O es que a su edad no quieren sentirse como como seres inútiles enclaustrados esperando a la Parca? No sé, quizás yo algún día lo llegue a comprender.

.

CONFINAMIENTO. DÍA 8.

A ver si hoy tengo trabajo.

Ayer nos enteramos que el confinamiento durará 15 días más.

¡Pues qué bien!

Al final mi jefe me ha encargado unas cosas. Son sencillas para mí, pero no para mi ordenador. Está muy justo de recursos. Las licencias me las puedo llevar a casa pero el ordenador de la oficina no. Haré lo que pueda.

CONFINAMIENTO. DÍA 7.

Domingo. Nada de partícular.

Mi abuela materna, que vivió la guerra civil, le llamaba a los Telediarios: “el parte” como si de los partes de guerra, que escuchó se trataran. No sé si mi abuela tuvo acceso a una radio en aquellos tiempos, pero seguro que se enteraba de los mismos de alguna manera, bien porque los escuchaba en algún lugar público, bien porque alguien se los explicaba.

Ayer vi la comparecencia del presidente del gobierno. Bueno lo hago siempre. Cuando anuncian que alguna autoridad va a informar de algo procuro verlo.Son los partes de guerra de la actualidad.

Me resulta pesado el desdoblamiento del lenguaje: Españoles y españolas, ciudadanos y ciudadanas, trabajadores y trabajadoras.Nuestro actual presidente no es, a mi juicio, un tipo con una gran oratoria. Lo encuentro lento, repetitivo y quejumbroso, y si además desdobla los sustantivos te puedes dormir.

Pero le concedo que en este momento y a efectos retóricos lo haga. Además el desdoblamiento del lenguaje resulta contradictorio con la esencia de eso que llaman lenguaje inclusivo, pues implícitamente, estás asumiendo que hay solo dos géneros: masculino y femenino y no un montón como pretenden los promotores de esta aberración. (La aberración es el lenguaje inclusivo no pensar que hay variopintos géneros. Lo aclaro, no vaya a ser que alguien me denuncie por “algunacosa fóbico”).

Pedro Sánchez és tan prototípico, tan neutro. Es como una plantilla. Abres Word, eliges Pedro Sánchez, rellenas el documento con cualquier ideología y ya tienes un político apolíneo, correcto y totalmente funcional. Felipe González, por poner un ejemplo de su mismo partido, sí que sabía hablar y sacar partido de su físico. Por eso le llamaban, tanto los que le admiraban como los que lo detestaban: “Felipe”, a secas, porque había uno, él, inconfundible, inimitable. Echo de menos esos tiempos.

Pero bueno, como ya he dicho, mientras duré esta crisis estoy a muerte con nuestro gobierno. Ya habrá tiempo de reproches.

CONFINAMIENTO. DÍA 6.

Sábado. Nada a destacar salvo que la falta de actividad hace que no tenga sueño. Me he levantado hace dos hora y me he puesto a ver tutoriales en Youtube. Luego sobre la 7:00 he desayunado y ahora estoy escribiendo.

Tengo una extraña sensación. Presagios que no puedo describir. Espero poder aclararme mentalmente pues ahora cualquier pensamiento es un mal augurio.

El mundo no será igual después de esto. Espero que vengan tiempos más solidarios y prósperos como pasó tras la segunda guerra mundial. Pero me temo que nosotros no estamos hechos de la pasta de nuestros abuelos y abuelas.

Somos hedonistas, narcisistas y egoístas. Culparemos a los gobiernos y exigiremos compensaciones por lo mal que lo hemos pasado, Sin autocrítica, sin pensar que formamos parte del problema y sin querer formar parte de las soluciones.

No me malinterpreten, creo que los gobiernos, las grandes corporaciones y la banca son los principales responsables de este tipo de cosas por acción u omisión, pero nosotros, me refiero a los que vivimos en países más o menos desarrollados, somos la prole más desmotivada y desconectada de la realidad que ha existido. (Es lo que me diferencia de Greta Thunberg, la autocrítica… y que yo tengo la F.P.)

Durante la guerra civil española, por ejemplo, vinieron a combatir en ambos bandos hombres de todo el planeta. Sus ideales eran suficiente acicate para arriesgarse a morir o quedar lisiados a miles de kilómetros de casa. Ahora los informativos celebran los cancioncitas y coreografías de fin de curso, en supermercados y hospitales de empleados y auxiliares explotados y mal pagados.

Si existe un poder mundial maligno que decide sobre nuestras vidas, jamás se habrá sentido tan confortable, en lo que se refiere al primer mundo, viendo como luchamos colgando frases motivadoras apócrifas de Einstein o Buda en Facebook o haciendo el gilipollas en Tik Tok. Yo mismo estoy aquí escribiendo a lo Noam Chomsky, en mi blog, tomando mi café de capsulas compatibles con Nespresso (Las genuinas son caras)

Y no me valen como ejemplo los chalecos amarillos franceses, los CDR catalanes o las manifestaciones feministas de pañuelos verdes en Argentina. Hasta que no se enfrenten a policías o soldados que disparan con balas de verdad, como ocurría no hace tanto tiempo, no se podrá valorar su autentico valor y compromiso.

He vuelto a escribir en el blog. La plataforma WordPress me ha felicitado por ello. Supongo a que se debe a que tengo más tiempo libre y a que me veo en la beneficencia dentro de un mes. Eso corrobora mi idea de que la inspiración y la creatividad vienen de la mano de la infelicidad.

CONFINAMIENTO. DÍA 5.

Confieso que cedí a la tentación de pensar que esto del coronavirus era una conspiración. Me pareció curioso que la epidemia en China coincidiese con la guerra comercial con los Estados Unidos.

No tanto que el virus lo habían propagado los americanos, que también lo pensé, sino que habían aprovechado la enfermedad para atacar y debilitar el prestigio de China y por lo tanto su economía.

Recuerdo como en los informativos de televisivos incidían en la idea que todo era por culpa de China e incluso los reporteros, perseguían a cuanto chino se encontraban para preguntarles como se sentían, señalándolos de manera implícita, aunque llevaran 20 años sin pisar su tierra o incluso habiendo nacido aquí y no conocerla siquiera.

Comenté a la hora de comer en la empresa, en tertulias de fiambrera y microondas, que lanzar cadáveres, animales muertos o mantas pertenecientes a enfermos, era una táctica militar ancestral para doblegar a una fortaleza o ciudad sitiada.

Pero ahora veo que me equivoqué doblemente:

  • Primero por abandonar el sentido común y el escepticismo del que tanto presumo, frente a teorías de conspiración.
  • Segundo porque la realidad me quita la razón. Nadie organiza una pandemia mundial para que gente como Alberto de Mónaco o Tom Hanks puedan contagiarse como así ha sido. A no ser que sea un villano al estilo Thanos o Dr. Maligno.

Alguien puede argumentar que el riesgo de contagiar a algunos personajes importantes, compensa el logro de aniquilar a millones de ancianos , famélicos africanos o acabar con la economía china, pero no lo creo. Los poderosos no se arriesgarían en ningún caso.

Por eso recomiendo que se haga caso de los médicos que están saliendo por la TV y de tantos y tan buenos divulgadores científicos, (científicos no “influecers” de pacotilla), con los que contamos a través de las redes sociales, no de cuñados de “Tupper” y plátano envuelto en papel de aluminio como yo.

CONFINAMIENTO. DÍA 4.

Hoy no tengo trabajo. Así que he aprovechado para ordenar mis archivos y configurar mejor mis programas, todos con licencia ¡eh!

A media mañana mi jefe me ha enviado los papeles del E.R.T.E para que los lea y los firme. Pero claro no puedo desplazarme hasta Montmeló para firmar nada así que he redactado un documento autorizando que se firme en mi nombre, que dice más o menos así:

AUTORIZACIÓN PARA FIRMAR EN MI NOMBRE

Que en virtud de la legislación actual

Yo DAVID TORRES con DNI (CENSURADO) Otorgo mi representación a D.ª (CENSURADO), mayor de edad con DNI (CENSURADO) y a D.º (CENSURADO), mayor de edad con DNI (CENSURADO) para que firmen en mi nombre el documento DESIGNACIÓN REPRESENTANTES, en relación al E.R.T.E aplicado entre el 23 de marzo y el 31 de mayo de 2020.

Para que así conste y tenga los efectos oportunos firmamos esta autorización en Montmeló y Barcelona a 19/03/2020

Los autorizados.                                                                DAVID TORRES

Debo de confesar que me encanta la jerga legal. Me lo pasaba pipa cuando en la constructora tenía que redactar informes y peritajes para ayuntamientos.

Me siento un poco más tranquilo porque el E.R.T.E. me afectará igual que al resto de compañeros, es decir, reducción de jornada 50% y no en su totalidad que me parece es en esencia estar en el paro.

CONFINAMIENTO. DÍA 3.

Hoy me han comunicado que la empresa a solicitado, o como se diga, un ERTE. Al único que se le aplica sobre toda la jornada es a mí.

Empiezo a preocuparme por el futuro y también como gestionar la situación. Si fuera niño esto sería unas vacaciones, pero no soy un niño. Soy un cincuentón que acaba de darse cuenta que entiende muy poco de como funciona el mundo

Mis padres están muy nerviosos discuten a veces por tonterías ¡Y eso que sólo llevamos 3 días!

A %d blogueros les gusta esto: