En defensa de Jar Jar Binks

Querido Jar Jar:

Siento desde siempre cierta simpatía por aquellos seres u objetos que son sistemáticamente criticados u odiados simplemente porque es moda o por inercia y tú, mi querido Gunga eres un ejemplo paradigmático como lo es la letra Comic Sans, por ejemplo. Jar Jar eres La Sofia Coppola de la animación digital y es muy injusto para ti, porque  Sofía Coppola, estigmatizada por su aparición en la tercera parte de El Padrino,  quedó reivindicada con el Oscar que ganó por “Lost in Traslation ”. Pero a ti Jar Jar ¿quién te reivindica?

Por cierto, a mi no me parece tan mala la tercera parte del Padrino. Eso sí es una trilogía y no la que tú, mi buen amigo, has protagonizado. Cualquier película parece mala si sus dos antecesoras son consideradas siempre como dos de las diez mejores películas de todos los tiempos. Pero a mí me gusta, está llena de acción, personajes carismáticos y ofrece una respuesta plausible a la muerte de Juan Pablo I por su intento de combatir la corrupción en el seno de la Iglesia. Claro que la gente prefiere películas sobre la iglesia en las que en los cuadros de da Vinci hay códigos secretos y  la pirámide del Louvre apunta al féretro de María Magdalena.

Supongo que es la misma gente que considera como “los buenos” a una estirpe de guerreros místicos, los “jedis”, que desde su atalaya velan por una extraño régimen político al que llaman “la República”. Será una república Islámica, digo yo, porque el parecido con el régimen actual iraní es sobrecogedor. Que sí, que hay elecciones y partidos políticos, pero por encima de ellos están los ayatolás, que velan por la pureza espiritual del estado. Este es el  papel que el maestro Windu se atribuye diciendo algo parecido a: “ No podemos defender nosotros solos a la República. Somos defensores de la paz  no soldados” ¡menudo morro! Y además cómo viven los tíos, mucha túnica y mucho rollo ascético pero menudo palacio se gastan.

Sí, sé que los jedi, supuestamente, están basados en los samuráis de Kurosawa pero estos eran humildes, vulnerables, laicos y no poseían poderes extraordinarios,  provenientes  de un ente sobrenatural, como los jedi y su “Fuerza” qué sólo perciben ellos y que además, les otorga una superioridad moral infalible e incuestionable. Por cierto, que la Fuerza se manifiesta a través de los midiclorianos, que son unos seres que viven en las células de los seres vivos pero que abundan más en las de los jedi y los sith. ¡Mira que sí la manera más rápida de acabar con todos estos es la penicilina!

Pero me estoy desviando, el objeto de mi carta no es repetir tópicos sobre el débil y enrevesado argumento de Star Wars, Mi intención es valorarte amigo Binks. Defenderte de aquellos que te desprecian a pesar de tu perfecta animación, tu increíble sincronización con los personajes reales , tu simpática forma de expresarte y que, sin embargo, no dicen nada del ridículo proboscídeo azul que toca  un teclado ,de los esbirros de Jabba el Hutt, con forma de patéticos jabalíes de goma o de los ewoks, los putos ewoks.

Tus escenas son las únicas con sentido en una película llena de tontorronas conversaciones políticas sobre una república amenazada por una “federación de comercio” presidida por un ¡virrey! Para lograr sus fines, dicha “federación de comercio” debe someter a los naboo, unos pijos que desprecian a tu raza justo hasta que las cosas se ponen mal. Los naboo que viven en algo parecido a una Suecia cósmica donde son tan presuntuoso que se han otorgado  democráticamente una monarquía regentada por la reina Amidala, tan superficial que asiste al senado con una vestimenta tan ostentosa que difícilmente despertaría simpatía en un mundo real. Dan ganas de decir: “¡Qué le den a esta niñata!”. Además, mientras tu pueblo es masacrado en el campo de batalla ¿dónde demonios están los naboo? ¿Cómo que no han formado un ejercito de voluntarios y se han unido a vosotros? A vosotros a los que  Lord Sirius no os considera una amenaza y que podíais estar tan ricamente ocultos en vuestra ciudad subacuática. ¿Cómo dais la vida por esos mierdas?

Igualmente, tu relación con tus superiores y tu historia de torpeza que te lleva al destierro es bastante más creíble que las absurdas sociedades,  que en los confines del universo, tiene jerarquías con denominación aristocrática británica. Sí, sé que Lord o Mylady, pueden significar únicamente señor y mi señora, pero son usados sin duda como terminología nobiliaria y junto a condes, princesas y virreyes, es cuanto menos, ridículo.

Pero lo más doloroso es que tengas toda una legión de detractores entre los cuales hay quienes te acusan de ser una caricatura de los afroamericanos, una especie de Al Jolson infográfico y otros que te acusan de ser una parodia de los jamaicanos, pues al parecer el actor que te da vida, Ahmed Best, parece imitar el acento de por allí. Es doloroso digo,  que se fijen en estas cosas que no están escritas en ningún sitio y sin embargo que no se escandalicen porque el joven Anakin sea rechazado a priori por el consejo Jedi, porque… ¡echa de menos a su madre!

¿No es ese el comportamiento habitual de las sectas destructivas? ¿La imposición del abandono de la familia natural y asunción de la comunidad sectaria como la verdadera familia? ¿Cómo se le puede exigir a un niño que debe dejar de añorar a su madre? Además Anakin da su primer paso hacia el “lado oscuro de la Fuerza” vengando la muerte de su madre”. ¿El futuro monje defensor de la paz y la república, debe dejar a su madre a merced de potenciales violadores y asesinos? Un jedi puede matar cuanto quiera para mantener en el poder a la princesita de las narices, pero no puede castigar a los delincuentes que están secuestrando y  matando a indefensos campesinos? ¿Qué extraño mensaje moral tiene esta serie de películas, no?

Los sentimientos más humanos del joven Anakin le conducen al “El lado oscuro de la fuerza”, un eufemismo de herejía. Un emperador diabólico con un acólito, Darth Vader, que huele a ángel caído que tira de espaldas. Sí hasta su predecesor Darth Maul, es rojo y con cuernos. ¡Cuánta intoxicación religiosa en el cine norteamericano!  (No hay más que ver “Man of steel”)

En definitiva Jar Jar, creo que eres lo más destacable de toda esta tontería pirotécnica y esotérica llamada Star Wars, tal vez junto a C3PO y por supuesto Darth vader. Reconozco que las películas del los setenta me gustaron pero principalmente porque era un niño cuando las vi y porque en aquella época todavía se respetaba la inteligencia del espectador, razón por la cual, quizás, Lucas sólo obtuvo financiación para los episodios, cuarto, quinto y sexto. Parafraseando a Obi-Wan (el interpretado magistralmente por Sir Alec Guinness y no por el tío de Trainspotting): “Eran películas más nobles para tiempos más nobles.”

Ese mismo tiempo que ha dado una oportunidad a los tres primeros episodios donde apareces, también te la otorgará a ti y algún día serás reconocido como uno de los mejores personajes de ficción de todos los tiempos. Sólo es cuestión de esperar.

Un saludo de tu admirador.

D.

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Publicado por

David

La cosa esta muy mal

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