La leyenda de Fito.

Hace un mes caminaba con Silvia por el paseo de Valldaura de Barcelona cuando ella se percató que había un loro aplastado al parecer por un automóvil en medio de la calzada.

Silvia es muy sensible con todo lo relacionado con el sufrimiento animal así que empezó a lamentarse por la suerte de aquel pájaro desdichado. Cuando creí que había logrado aliviar su pena por el siniestro aviar, no encontramos de bruces con el cartel que aparece en la foto, pegado en las paredes.

Inmediatamente Silvia pensó que ambos pájaros podrían ser el mismo y su dolor fue mayúsculo. Mientras enjugaba sus lágrimas tuve la idea de escribir un cuento sobre la vida de Fito cuya sinopsis sería más o menos así:

Fito un Loro del Amazonas nace mudo. Su familia una importante bandada de loros especialmente locuaces reniegan de él y lo abandonan, no sin antes sufrir la burla de sus parlanchines y presuntuosos hermanos.

Solo y lamentándose de su suerte vaga por la ribera del Orinoco. Durante su periplo conoce a muchos animalitos con los que hace amistad y vive muchas aventuras, hasta que un día una anaconda les ataca. Fito intenta defender a sus amigos, lucha con la serpiente en desigual combate y logra librarse del ofidio al conseguir que quede cómicamente enrollado en unas raíces; pero queda malherido y tuerto en la terrible lucha. Sus amiguitos agradecidos lo llevan hasta un poblado humano con la esperanza de que alguno lo encuentre y le ayude. Sucede, pero quien le encuentra es un tratante de aves exóticas que tras algunas curas, lo envía a través del Atlántico en la bodega de un barco en condiciones terribles. Allí conoce una lorita a la que ha defendido de las perversas intenciones de un tucán muy desagradable. Surge el amor, pero al llegar a puerto son cruelmente separados.

La lorita es vendida a una familia acaudalada y Fito al estar lisiado es vendido como saldo a un loro parque ambulante, donde un cruel y alcoholizado domador, le obliga a llevar parche de pirata y un pañuelo de topos en la cabecita mientras monta en una bicicleta diminuta. Cuando Fito se equivoca, el domador le hace pasar mil y una humillaciones, lo que provoca que un viejo y endurecido papagayo se apiade y decida darle amparo.

Un día el espectáculo llega a Barcelona, allí no se puede actuar, pero pasan la noche y Fito descubre a su lorita amada. Está en una jaula en una ventana al otro lado de la calle. Intenta escapar con la ayuda de sus amigos faranduleros para intentar liberarla y reanudar su amor, pero es descubierto por el domador que teme que la huida de Fito encienda la rebelión entre el resto de animales, así que decide matarlo. El viejo papagayo, recordando su juventud y a su amada y fallecida esposa se enfrenta y lucha con el malvado adiestrador para que Fito pueda escapar. Fito quiere defender a su mentor, pero este herido de muerte por un traicionero golpe del hombre, le grita desde el suelo:

– ¡Vuela Fito, vuela! ¡Cumple tus sueños! ¡No acabes como yo!

Fito titubea.

– ¿A qué esperas?, ¡vete ya!

Grita el papagayo propinando un último picotazo a su rival.

Fito huye y logra alcanzar la calle, pero el domador va tras él. Como está algo bebido, camina dando tumbos y se enzarza en una trifulca con la gente con la que tropieza. El altercado que se forma llama la atención de la lorita que ve a Fito y le llama desde su jaula rosada. Fito que en esos momentos está cruzando la calle, oye la llamada y alza su cabeza para mirar al amor de su vida…será la última imagen que verá con su único ojito, pues al perder la concentración no percibe al Ford Fiesta que acaba con su vida.

El domador, que no ha visto lo sucedido, piensa que el indisciplinado pájaro ha huido y eso es algo que no puede soportar, así que sigue buscándolo encolerizado, esperando la oportunidad de la venganza. Pero Fito está para siempre a salvo, en el cielo de los loros, junto a su amigo papagayo y la esposa de éste, sabedor que algún día, compartirá la eternidad con su amada.

Fin.

No he incluido los carteles en la leyenda por respeto a quienes lo buscaban. Silvia y yo esperamos que Fito esté de vuelta pronto con ellos.

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2 comments

  1. La vida de Fito es muy triste, tanto la historia real y “cartelaria” con atropellamiento en Valldaura como la vida paralela de circo del pobre Fito que no se libró de ser asesinado por un “fitipaldi”. Yo como Silvia, me siento conmovida y emocionada por la pérdida de esa valeroso loro tullido y libertario. Noé lo tenga en su barca de camino a Venus, donde cualquier pájaro pude consumar su amor y morir en paz.

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